PRINCIPIO ACTIVO
COMPOSICIÓN
INDICACIONES
POSOLOGÍA Y FORMA DE ADMINISTRACIÓN
CONTRAINDICACIONES
PRECAUCIONES Y ADVERTENCIAS
INTERACCIONES
REACCIONES ADVERSAS
Clonazepam
• Clonazepam 1 mg
• Excipientes: celulosa microcristalina, lactosa anhidra, almidón pregelatinizado, colorante FD y C amarillo N° 5 laca alumínica, estearato de magnesio.
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• Tratamiento de las ausencias típicas (Petit mal), las ausencias atípicas (síndrome de Lennox-gastaut). Las convulsiones mioclónicas y las convulsiones atónicas.
• Tratamiento de las convulsiones tónico-clónicas (Grand mal), convulsiones parciales simples, convulsiones parciales complejas y las convulsiones generalizadas tónico-clónicas secundarias.
• Tratamiento de crisis de pánico.
• Vía de administración: Oral.
• Enfermedades epilépticas: Dosis habitual en adultos inicialmente es de 0,5 mg tres veces al día, aumentando la dosis en incrementos de 0,5 a 1 mg cada tres días, hasta que las crisis convulsivas estén controladas. La dosis de mantención debe individualizarse, dependiendo de la respuesta de cada paciente, por lo general suele ser suficiente con una dosis de mantenimiento de 3-6 mg diarios. Límite de prescripción es de 20 mg diarios.
• Ataques de pánico: Inicialmente, 0,25 mg dos veces al día, aumentando a 1mg/día después de 3 días en la mayoría de los pacientes. No obstante, algunos pacientes pueden necesitar dosis más altas, hasta un máximo de 4 mg/día, en cuyo caso la dosis puede ser aumentada en incrementos de 0,125 – 0,25 mg dos veces al día cada 3 días hasta que la crisis de pánico sea controlada. Para reducir la incidencia de somnolencia diurna, la administración de una dosis al acostarse puede ser deseable. La dosis máxima diaria recomendada es de 4 mg/día.
• Niños y adolescentes de 10 a 16 años: La dosis inicial es de 1-1,5 mg/día, divididos en 2 o 3 tomas. Esta dosis puede irse aumentando en 0,25-0,5 mg cada 72 horas hasta que se alcance la dosis de manteniendo (por lo general, de 3-6 mg/día).
• Dosis pediátrica habitual en enfermedades epilépticas: Niños menores de10 años o30 kg de peso inicialmente se recomienda 0,01 a 0,03 mg/kg/día /en dos o tres dosis) sin excederlos 0,05 mg/kg/día, aumentando la dosificación en no más de 0,25 a 0,5 mg cada tres días hasta alcanzar la dosis de mantención de 0,1 a 0,2mg/kg/día o hasta que las crisis convulsivas estén controladas.
• Disfunción hepática severa.
• Glaucoma de ángulo cerrado agudo o predisposición para contraer esta enfermedad.
• Enfermedad pulmonar obstructiva crónica grave.
• Miastenia gravis.
• Antecedentes de hipersensibilidad a las benzodiazepinas.
• Embarazo: Se debe considerarla relación riesgo-beneficio del uso de clonazepam durante el embarazo.
• Lactancia: No se recomienda su uso durante la lactancia.
• Los niños, especialmente los más pequeños, son normalmente más sensibles a los efectos de las benzodiazepinas sobre el SNC. En el neonato, las benzodiazepinas pueden producir una depresión prolongada del SNC. Se debe evaluar la relación riesgo-beneficio en el tratamiento a largo plazo con clonazepam en pacientes pediátricos debido a los posibles efectos adversos sobre el desarrollo físico y mental, que pueden no ser evidentes hasta después de muchos años.
• Los pacientes geriátricos normalmente son más sensibles a los efectos de las benzodiazepinas sobre el SNC. Se recomienda limitar la dosificación a la dosis mínima efectiva y aumentarla gradualmente si es necesario, para disminuir la posibilidad de desarrollo de ataxia, mareos y sedación excesiva.
• La interrupción brusca del tratamiento puede provocar síntomas de privación. La interrupción debe hacerse mediante reducciones progresivas de la dosis. El uso prolongado de este medicamento y/o de dosis mayores que las habituales puede producir dependencia física y psicológica.
• Pacientes que toman clonazepam deben abstenerse de, o realizar con mucha precaución actividades que requieren atención mental, tales como conducir u operar maquinaria.
• En pacientes en los cuales coexisten diferentes tipos de crisis, el clonazepam puede aumentar la incidencia o comienzo de crisis tónico-clónicas generalizadas (gran mal). Dicha condición puede requerir la adición de otros anticonvulsivantes apropiados o un aumento de sus dosis.
• En pacientes que reciben clonazepam por tiempo prolongado se aconseja realizar periódicamente recuentos sanguíneos y pruebas de función hepática.
• Debe administrarse con precaución en pacientes con insuficiencia renal.
• El clonazepam puede producir un aumento de la salivación, esa circunstancia debe tomarse en cuenta en pacientes que tienen dificultad de controlar su secreción.
• El clonazepam debe usarse con precaución en pacientes con enfermedades respiratorias crónicas, debido a que puede producir depresión respiratoria.
• Debe evaluarse la relación riesgo-beneficio en las siguientes situaciones: Antecedentes de abuso o dependencia de drogas, depresión mental grave, hiperquinesia, apnea del sueño confirmada o sospechada.
• La acción depresora del SNC puede ser potenciada por alcohol, narcóticos, barbituratos, hipnóticos no barbitúricos, ansiolíticos, fenotiazinas, agentes antipsicóticos de los grupos tioxantenos y de la butirofenona, inhibidores de la MAO y antidepresivos tricíclicos, fármacos anticonvulsivantes.
• Carbamazepina, fenitoína y fenobarbital: El uso simultáneo con el clonazepam puede producir una disminución de las concentraciones séricas de clonazepam.
• Clozapina.
• Levodopa.
• Zidovudina.
Reacciones adversas que requieren atención médica:
• Incidencia menos frecuente: Amnesia anterógrada (pérdida de la memoria de los eventos ocurridos antes de tomar la benzodiazepina); ansiedad; confusión; depresión mental; taquicardia/palpitaciones.
• Incidencia rara: Pensamientos anormales, incluyendo despersonalización o desorientación; reacción alérgica; cambios de comportamiento, incluyendo desinhibición; discrasias sanguíneas, incluyendo agranulocitosis, anemia, leucopenia, neutropenia, trombocitopenia; efectos extrapiramidales distónicos; disfunción hepática; hipotensión; debilidad muscular; reacciones paradójicas; crisis convulsivas.
Reacciones adversas que normalmente no requieren atención médica, a menos que sean demasiado molestos o no desaparezcan durante el curso del tratamiento:
• Incidencia más frecuente: Ataxia, especialmente en pacientes geriátricos o debilitados; mareos o aturdimiento; somnolencia, incluyendo soñolencia residual durante el día cuando se utiliza como hipnótico; forma de hablar confusa.
• Incidencia menos frecuente o rara: Calambres o dolor abdominal; visión borrosa u otros cambios de la visión; cambios en la libido; estreñimiento; diarrea; sequedad de boca o aumento de la sed; euforia; dolor de cabeza; aumento de las secreciones bronquiales o sialorrea; espasmos musculares; náuseas o vómitos; problemas en la micción; temblores; cansancio o debilidad no habituales.